Etiquetas

capitán (1) córdoba (2) Fernandez (1) góngora (2) Gonzalo (1) gran (1) hablar (1) instituto (2) Militar (1) Reloj (1) Teatro (1) Tendillas (1) tiempo (1)

domingo, 13 de diciembre de 2009

EL PASO DEL TIEMPO PARA EL INSTITUTO GÓNGORA


Por Andrés Blanco

El céntrico instituto de educación secundaria Góngora, está situado en la calle Diego de León, junto a l concurrida Plaza de las Tendillas. Dicho centro es una de las instituciones más antiguas de la capital, fundado en 1547 por Pedro López de Alba (médico de Carlos I) a instancias de Juan de Ávila, bajo el nombre de Colegio de la Asunción.
Colegio de la Asunción
El colegio de la Asunción fue una fundación docente cordobesa establecida por D. Pedro López de Alba a instancia del santo maestro Juan de Ávila. La “fundación económica” correspondía a Pedro López de Alba y la “fundación espiritual” correspondía al maestro Juan de Ávila. El colegio funcionaba legalmente desde el año 1569, aunque no fue fundado hasta el día 15 de agosto del año 1577 por bula pontificia de Gregorio XIII. El fin de esta fundación fue el de acoger a los estudiantes pobres que pensaban dedicarse al sacerdocio. Muy pronto se puso el colegio bajo la tutela espiritual y docente de los jesuitas. Los colegiales no recibían las clases en el colegio de La Asunción, si no que las recibían en el colegio jesuítico de Santa Catalina. En 1767, tras la expulsión de los jesuitas de España, el colegio de la Asunción pasó a depender del Patronato Real y se denominó desde entonces “Real Colegio Seminario de Teólogos de Nuestra Señora de la Asunción de Córdoba”. A principios del s. XIX el centro se convirtió en un colegio de Humanidades, que permanecerá hasta 1847.

Evolución de el edificio de el colegio de la Asunción

La primera mejora efectuada en el edificio del Colegio de la Asunción, después de su transformación en instituto, fue en 1858 y consistió en la construcción de la escalera que daba acceso a la sala Rectoral y que por su situación el la galería central servía de comunicación con los dormitorios y salas de estudio de los alumnos internos. El edificio presentaba una forma cuadrangular, y en su mayor parte estaba rodeado de otras edificaciones, por lo que sus diferentes accesos a la vía pública eran inadecuados.

La llegada a la dirección del Instituto del prestigioso catedrático don José Muntada, fue de importancia decisiva para la realización del proyecto de construir un amplio pabellón que sirviera de fachada al establecimiento, ya que su aspiración era convertir el instituto en uno de los primeros de Europa, como ya lo era de España. El 29 de mayo de 1866, se anunció la subasta para la ejecución de las obras, que dieron comienzo seguidamente, y el 16 de septiembre de 1868, con motivo de la inauguración del curso académico, Muntada pudo anunciar la terminación de las obras, aunque no ocultaba que el edificio quedaba incompleto. La nueva edificación presentaba una amplia fachada, pero al construirse en la Plaza de las Tendillas edificios de mayor altura, la fachada del instituto quedó empequeñecida y en un visible estado de abandono.

Apenas habían transcurrido 30 años desde la construcción de la fachada, cuando el derribo de la casa colindante dio lugar a que esa fachada del Instituto pudiera terminarse totalmente. Más adelante, el 24 de mayo de 1901 se produjo otra ampliación y el edificio quedó con una longitud de 58 metros de fachada. El interior del edificio era considerado como uno de los más capaces y apropiados para la enseñanza, debido a su extensa planta, compuesta de aulas, patios, jardines, capilla, gabinetes, … así como los dormitorios, comedor, sala de estudio, gimnasio, etc. Pocos años después tuvo lugar otra importante mejora en el edifico, en el año 1910, ya que se creó un edificio con planta baja y principal, mas las obras de cerramiento de la amplia fachada a la calle Claudio Marcelo. En la planta baja de ese pabellón quedó instalada el aula de dibujo.

Con la dirección del Instituto de don Agilio Fernández García se efectuó una ampliación del colegio, creando salas de estudio y dormitorios, de gran utilidad los días de lluvia. También se construyó en esos años una galería cubierta en el patio principal, que facilitó el acceso a la planta alta del edificio. Durante la dirección de don Antonio Jaén Morente se mejoró la pavimentación del patio principal y se dotó de hermosos zócalos a las amplias galerías. Mayor importancia tuvieron las reformas efectuadas a partir del año 1940, que dieron una amplia fachada al edificio por la calle Alfonso XIII. De este modo quedaron debidamente instaladas las dependencias del internado. La hermosa capilla también fue objeto de mejoras y se renovó el mobiliario de las aulas del Instituto. Finalmente en la zona ocupada por patios y otras edificaciones se construyó, en 1968, un edificio de tres plantas, con veinte aulas y servicios. Esta construcción fue destinada inicialmente a la sección delegada del Instituto “Séneca” y posteriormente al Instituto “Luis de Góngora”, que había sido instalado, en 1962.

En el instituto estuvieron instaladas las aulas de la Facultad de Derecho y parte de las de Medicina de la Universidad libre, que funcionó en Córdoba de 1870 a 1874.

No hay comentarios:

Publicar un comentario